17/09/2014

En la red de Festivales y teatros españoles, Peralada ha forjado una marca alrededor de la ópera. Ha sido así desde que Carmen Mateu y Montserrat Caballé soñaron fundar un festival con vocación internacional. Desde entonces Peralada responde a una iniciativa singular y única desde el mecenazgo privado en nuestro país.

En la trayectoria de casi tres décadas, y con un gran número de producciones propias, destacan más de 60 títulos operísticos programados, algunos de ellos de largo recorrido como la primera Carmen de Calixo Bieito, que continua dando la vuelta a Europa o el Elisir d’Amore de Mario Gas, así como diversas propuestas de Joan Font y Comediants, que tienen inequívoco sello de Peralada.

El Festival mantiene como objetivo consolidar su programación lírica, en un entorno de verano en general demasiado propicio al eclecticismo y lo hace reforzando esta columna básica de su propia de identidad, que en paralelo ofrece una programación estival de danza, jazz y otros géneros.

Volviendo al terreno de la lírica, el Festival, ha llevado a cabo recientes encargos de nueva creación a los compositores Agustí Charles (Java Suite), Alberto García Demestres ( WOW!) y Philippe Fénelon (Flaubert & Voltaire), siguiendo el espíritu de sus inicios.

También seguimos trabajando en colaboración con los teatros del circuito, como en el caso de producciones propias de Peralada: Orfeo ed Euridice de Gluck, versión Carlus Padrissa-La Fura dels Baus que después se ha visto en el Festival de Granada y en el Teatro Solis de Montevideo, o las co-producciones como Andrea Chénier con ABAO-OLBE de Bilbao, construida en los talleres del propio festival y del territorio.

Peralada sigue programando nuevos estrenos en España como la rareza de Das Liebesverbot (La Prohibición de Amar) de Wagner.

El Festival también se reconoce como cita de voces. Que Montserrat Caballé fuera la inspiradora ya indica mucho. Esta pasión por las voces, desde Aragall, Carreras, Domingo, Pons, Nucci, C. Álvarez, M. Álvarez, pasando por Alagna, Bros, Florez, hasta Guleghina, Radvanovsky, Beczala y Kaufmann hoy, ha sido especialmente característica de la cita ampurdanesa.

Más de 650.000 espectadores a lo largo de la historia del Festival indican la fidelidad de un público que no imagina su verano sin pasar por Peralada.

Tradición y modernidad definen la cita veraniega. También el apego y fidelidad con que todos los artistas viven y quieren al Festival. Y la apuesta por la renovación que siempre ha caracterizado su programación.


Pero el futuro requiere nuevos retos y plantear de que forma reforzamos colectiva y individualmente la oferta de Festivales – casi 60 citas solo en la demarcación de Girona – y como nos dotamos de identidades. El objetivo que cada Festival tenga un carácter propio y un hilo conductor definido atañe también a Peralada. El umbral de los 30 años que celebraremos el año 2016 sitúa el Festival, y su papel en la ópera, en esta encrucijada. La orientación a nuevos públicos que se pueden acercar a Peralada con la alta velocidad ( la conexión del AVE con Zaragoza y Madrid y el TGV con Paris ) es una de nuestras prioridades.

Formar parte de Opera XXI, nos permite compartir con nuestros colegas las oportunidades del sector. En este sentido las coproducciones son importantes siempre, pero en tiempos difíciles se han convertido en imprescindibles para lograr un adecuado reparto de costes de producción. La plataforma de Opera XXI contribuye a este intercambio de conocimiento y información. No es baladí decir que la unión de nuestros teatros y festivales nos permite afrontar con más fuerza el futuro, especialmente en el duro proceso de consolidación de las infraestructuras de ópera en España.

En el Debe de esta colaboración siempre queda mucho por hacer en el terreno de atraer públicos jóvenes. Y aquí es donde tenemos que volcar toda nuestra imaginación y mayores recursos. Y donde creo que Opera XXI tiene grandes retos por delante.