Don Perlimpin

Don Perlimpín, coproducción de Ópera de Cámara de Navarra y Fundación Baluarte

Ópera de Cámara de Navarra, en coproducción con Fundación Baluarte, pondrá en escena los próximos 15 y 16 de junio, `Don Perlímplín´, un espectáculo lírico basado en la obra de Federico García Lorca, `Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín´. Una obra dramática breve, a veces cómica, irónica y hasta misteriosa.

`Don Perlimplín´ es una obra, con seis personajes más uno: la luna, elemento esencial en la obra de Lorca, que habla de amor y la libertad, y sobre todo, del cambio que experimenta el ser humano cuando es capaz de superar sus propias fronteras.

La historia trata los problemas derivados del matrimonio entre un viejo y una joven: la infidelidad de la recién esposa, Belisa, que incluso en la noche de bodas engaña a su marido con cinco hombres distintos, mientras dos duendes cubren su fechoría. La joven se enamora de un encapuchado que pasea frecuentemente por sus balcones y al cual no ha visto el rostro. Un día confiesa su apasionado amor por ese misterioso hombre a su propio marido, y éste la ayuda para que los dos jóvenes se encuentren en su jardín, escondiendo en este acto su intención de acabar con el joven, en realidad él mismo, para vengarse de Belisa.

Esta obra siempre ha sido un misterio y de hecho estuvo prohibida y censurada probablemente por su descarnada poesía, la sensual imaginación que transmite, su rito mortal y la ausencia de moral que destila.

Don Perlimpin

La importancia de la música, escenografía y estética en esta obra

El compositor y director musical Vicent Egea ha sabido sacar de esta obra un impecable trabajo musical que intensifica y acompaña los sentimientos y sensaciones que trascienden de cada escena. Junto a Pablo Valdés, libretista de la obra, han puesto en manos de OCN un nuevo reto en el que la compañía lírica aporta la “emoción, magia, locura, duende y sentimiento” que Lorca pedía para que esta obra pueda brillar como la ópera grande que siempre ha sido.

OCN centra la producción de esta ópera en dos elementos más, además del musical: el planteamiento escénico y ambiental; y el estético.

El espacio escénico de Don Perlimplín se construye con dos elementos claves: la luna y el agua.

La luna se convierte en el séptimo protagonista de la obra: un elemento instigador, cómplice y testigo de la acción, que sobre el escenario tendrá la forma de una gran cúpula sumergida en el agua. Las proyecciones videográficas y el diseño estético que está previsto imprimir en el vestuario y la caracterización, así como en la posticerían, ayudarán a completar el aspecto onírico, grotesco, sarcástico, y hasta sexual de la obra. OCN plantea ambientar la sala principal de Baluarte en un ambiento nocturno, lleno de sonidos, olores y luces, donde fluyan el cante y el baile, el silencio y el rumor del agua.