En total, 234 representaciones, 122 de ópera, entre las que destacan siete nuevas producciones y cuatro versiones de ópera en concierto. Una oferta que, combinada con las 83 funciones escolares y familiares, los talleres de producción, los conciertos de cámara, la extensión de la colaboración con otros teatros distintos del Real (hasta ahora con el Teatro Español) al Teatro de la Abadía y al Matadero, o las 57 actividades paralelas en distintas instituciones (Círculo de Bellas Artes, Museo Arqueológico Nacional, Centro Checo de Cultura, etc.), completa la oferta para la temporada 20/21 del Teatro Real, que además sí cerrará el ciclo actual con ‘La traviata’ en julio, convirtiéndose así en el primer teatro español que da un paso más hacia la «nueva normalidad». 

Por citar solo algunos de los principales títulos, destaca ‘Peter Grimes’ de Benjamin Britten, calificada por Joan Matabosch -director artístico del Teatro Real- como “sobrecogedora e impresionante”, y como una muestra de la sensibilización del Real con los temas sociales, dado que el protagonista es un desheredado, al margen de la sociedad, retratado por Britten con una realista crudeza. El Real presenta también ‘Lessons in Love and Violence’, del compositor contemporáneo George Benjamin (la temporada pasada el Real presentó el primero de sus títulos, Into the Little Hill), una ópera encargada por el Teatro Real cuyo libreto, ambientado en la corte de Eduardo II de Inglaterra siendo regente su madrastra, Isabel de Francia, trasciende -en palabras del propio Matabosch- del clásico drama isabelino. Esta ópera, que se presenta con la colaboración del Museo Thyssen Bornemisza, se ha convertido, pese a su temprana edad, en todo un clásico del género.

También se verá Rusalka, de Antonín Dvořák, estrenada en Praga en 1901 y calificada por algunos como una de las mejores óperas de todos los tiempos. La protagonista es una ninfa acuática que no puede hablar y que vive un idilio imposible con un príncipe humano. Rusalka es una obra maestra que, más allá de su aparente irrealidad, conecta bien con el mundo de la psiquiatría, con el simbolismo y, a la vez, con el realismo. En el papel de la ninfa debutará en Madrid la soprano lituana Asmik Grigorian. En correspondencia con este estreno, en los Domingos de Cámara del Teatro Real se han programado seis sesiones con obras del célebre compositor checo, además de las actividades de apoyo ofrecidas por el Centro Checo de Cultura de Madrid.

Como estrenos mundiales de compositores españoles de distintas generaciones, el Teatro Real presenta ‘Marie’, de Germán Alonso, con libreto y dramaturgia a cargo de Lola Blasco y escenografía a cargo de Rafael Villalobos, obra que indaga en la lucha de la mujer por su libertad sexual y que se presentará en el Teatro de la Abadía. A su lado, ‘Transito’, con música y libreto de Jesús Torres -el diseño del vestuario ha corrido a cargo del diseñador Lorenzo Caprile-, cuyo argumento describe el universo de los exiliados españoles después de la Segunda Guerra Mundial. Se estrenará en Naves Matadero y en paralelo se han previsto, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, lecturas dramatizadas de Max Aub, escritor del drama homónimo.

También ‘Un ballo in maschera’, de Verdi, ‘Don Giovanni’, de Mozart, ‘Tosca’, de Puccini, que responde a un intercambio con el Liceo de Barcelona, con Nicola Luisotti en la dirección musical, y donde podremos oír a la italiana Maria Agresta – ya una asidua del Teatro Real y una de las más importantes revelaciones de los últimos años- y a Anna Netrebko en el papel de Amelia. Junto a las anteriores, continúa la saga del ‘Anillo’ con Siegfried, de Wagner, con la que se avanza en la célebre tetralogía del genio de Leipzig, que se representa en el Teatro Real repartida en temporadas sucesivas; también, como anteriormente, bajo la dirección de Pablo Heras-Casado. Toda la información sobre la nueva temporada aquí