18 FEB

El Liceu y el Maestranza preparan sus escenarios para reivindicar la primera ópera moderna, "Pelléas y Mélisande"

Facebook Twitter Whatsapp

Magnética, simbolista y enigmática, ‘Pelléas et Mélisande’ se puede considerar la primera obra moderna. Aquella que abrió el turbulento periodo del siglo XX y que fue creada a partir de la obra de teatro de Maurice Maeterlinck y con una música sugerente y delicada de Claude Debussy. Dos ingredientes clave que hicieron posible una ópera que impresiona, y que podrá verse e, el Gran Teatre del Liceu a partir del 28 de febrero, con dirección de Àlex Ollé y musical de Josep Pons, y en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, casi un mes más tarde, a partir del 22 de marzo, en la versión de Willy Decker y dirección musical de Michel Plasson. 

Un tiempo impreciso. Un país mítico. Un rey. Un castillo de leyenda. Dos hermanastros: Pelléas y Goulad. Y una bella chica, Mélisande, sin edad ni procedencia, hallada extraviada en el bosque. Un matrimonio. Una esposa infeliz que descubre en su cuñado a un alma gemela. Celos. Crimen. El estreno en 1902 de la única ópera de Claude Debussy fue un escándalo. Era una rareza situada entre el Verismo y el Romanticismo. Hoy, su hipnótico relato fantástico, nos conduce a mundos fascinantes viajando entre el drama real y la imaginación.

En Barcelona, voces como la de Stanislas de Barbeyrac, Simon Keenlyside, Franz-Josef Selig y Julie Fuchs. Y en Sevilla, Edward Nelson, Kyle Ketelsen, Mari Eriksmoen, Marina Pardo o Javier Castañeda.

El Liceu y el Maestranza preparan sus escenarios para reivindicar la primera ópera moderna,