10 FEB
El Teatre Pincipal ce Palma representa en esta 40ª temporada su primer título de Richard Wagner en versión escenificada. George Gagnidze, Vazgen Gazaryan, Alejandro Roy, Iwona Sobotka y Ana Ibarra serán los protagonistas de este esperado Holandés, todo un reto técnico y artístico para el coliseo de la capital mallorquina. Bajo la dirección musical de Guillermo García Calvo, se trata del aplaudido montaje que firmara Marcelo Lombardero para el Teatro Municipal de Santiago de Chile que en noviembre recaló en la Ópera de Tenerife.
La obra ya se había ofrecido en el Principal, pero en versión de concierto, así como algunos fragmentos de la Tetralogía wagneriana, por lo que este Holandés escenificado representa un hito histórico en ese escenario. La obra llega en una producción que “sitúa la acción en un tiempo y lugar históricos indeterminados durante la segunda mitad del siglo XX. El dispositivo escénico mezcla elementos corpóreos con proyecciones y efectos que apelan, a la vez, al surrealismo y al realismo. La leyenda del Holandés maldito está aquí algo postergada, pues la idea es que la protagonista femenina, Senta, es sido testigo o ha sufrido violencia de género: ella ha crecido en un ambiente patriarcal violento del cual no tiene salida. En la idea de Lombardero, el Holandés es una creación de la mente de Senta que no soporta su entorno, y su suicidio es un acto de liberación. Por eso es que al final no se ve a los espectros del Holandés y Senta unidos ascendiendo a los cielos, sino solamente el cuerpo de Senta flotando en las aguas”, según explica el corresponsal de ÓPERA ACTUAL en la capital chilena, Juan Antonio Muñoz, cuando la propuesta se estrenó en noviembre de 2024 (ver crítica en este enlace).
Igualmente, en su paso por Tenerife, la crítica Estrella Ortega destacaba “Las proyecciones del mar unidas a la música” que, aseguraba en su reseña, “sumergieron al público en un mundo romántico de tragedia con un halo onírico en el que se respiraba una atmósfera densa y misteriosa que revelaba la maldición, pero también la fuerza redentora del amor” (ver crítica en este enlace). Una ocasión de lujo para acercarse a una de las obras maestras del gran Richard Wagner